Los investigadores de la universidad de Princeton han tenido una idea para el uso de los
implantes de silicona quirurjicos, y es la de crear implantes de silicona que
generen electricidad aprovechando los movimientos del
cuerpo. De esta manera, es posible que algún día podamos cargar pequeños
aparatos electrónicos con el constante movimiento respiratorio de nuestro
tórax.
Esto será posible gracias a una propiedad de
algunos materiales denominada piezoelectricidad. Un
material piezoeléctrico genera un determinado voltaje eléctrico al ser deformado.
Esto resulta muy útil para fabricar
desde sensores
electrónicos hasta
encendedores automáticos, los cuales, al pulsarlos deforman el material
piezoeléctrico de manera que generan una chispa debido a la diferencia de
potencial eléctrico.
Algunos
implantes experimentales llegan a convertir el 80% de la energía mecánica aplicada sobre él en eléctrica.