La
palabra BRINDIS proviene de la frase alemana ich bring dir's (yo te
lo traigo), que solía pronunciarse al brindar.
Se cree que el brindis se originó en el siglo IV a.c, y se
realizaba por otro motivo.
En
la antigua Roma para asesinar a alguien se solían envenenar las copas, por lo
que los anfitriones como símbolo de confianza chocaban con fuerza las copas con
sus invitados, por lo que el liquido pasaba de una copa a otra. De este modo
quedaba claro que no había habido ningún tipo de envenenamiento pues los dos
que hacían el brindis bebían lo mismo.
Otra teoría afirma que en la antigua Roma
se decía que del vino disfrutan todos los sentidos menos el oído, por lo tanto
brindado este gozaba también de la bebida