Te quiero, mama, es una frase muy común, pero para una madre ha sido muy especial ya que su hija Elke, una niña de 6 años de edad que nació con graves problemas cerebrales los cuales le impedían hablar, caminar e incluso moverse, ha podido expresar sus pensamientos gracias a una maquina que han inventado un equipo de científicos suecos y que cuesta 17.000 euros. La maquina funciona de manera que detecta el movimiento de los ojos de la persona a la que esta conectada mediante un láser y transmite la información a un ordenador que tiene una pantalla donde se encuentran unos iconos que son los que mira el enfermo. La primera palabra de esta niña fue "TE QUIERO" y lo hizo mirando a su madre.