Según periódicos alemanes, a un investigador de origen árabe le ha sido denegada la patente de uno de sus inventos, el invento consiste en un GPS que tiene un tamaño minúsculo y que se introduce dentro de una minúscula cápsula que a su vez se introduce debajo de la piel para tener siempre localizada a la persona portadora. Hasta aquí todo bien, al parecer el problema viene cuando el investigador informo que había también una variante de su cápsula, la cual consistía en una cápsula de igual tamaño pero que en su interior en lugar de un GPS llevaba una dosis mortal de cianuro que se liberaría a distancia mediante satélite, por este motivo le ha sido denegada la patente, ya que esta cápsula podría ser utiliza con este segundo fin en lugar del original que era el de localización.